Huasca de Ocampo

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Imagina llegar a un lugar mágico con calles empedradas, fachadas coloridas, techos a dos aguas y un ambiente lleno de energía que te hace sentir que has sido transportado a otras épocas. Esto pasa cuando llegas a Huasca de Ocampo, el primer Pueblo Mágico de México. Su arquitectura tradicional y sus atributos naturales nos hacen comprender por qué este destino es el pionero de los Pueblos Mágicos.

Supongamos que un día vas manejando por las ajetreadas calles de la ciudad, estás muy estresado porque vas tarde a tu trabajo y de repente te encuentras con que la avenida está cerrada debido a que le están dando mantenimiento. Sabes que tu jefe te va a regañar porque no es la primera vez que te pasa en este mes y tú sólo te puedes preguntar: ¿qué he hecho para merecer esto?

Te propongo algo, déjalo todo atrás y tómate un fin de semana para ti. Y aún mejor, lanza todos tus problemas al fondo de la barranca de más de 30 metros que te muestra los caprichos de la naturaleza recreados en los enigmáticos Prismas Basálticos. Ubicados a 15 minutos de Huasca de Ocampo, estas formaciones rocosas fueron originadas hace más de 2.1 millones de años debido a una erupción de lava producto de un sismo. La lava, al chocar con las congelantes temperaturas de la era glaciar, produjo estas curiosas formaciones que hoy podemos apreciar, de las cuales su belleza se ve realzada por hermosas cascadas. Seguramente esto te haría olvidarlo todo, ¿verdad?

En caso de que no sea así, Huasca de Ocampo te ofrece que visites dos hermosas ex haciendas construidas en parte con piedras pertenecientes a los Prismas Basálticos entre los siglos XVI y XVIII: San Miguel Regla y Santa María Regla. Ambas haciendas están llenas de historias, rincones, jardines y vistas espectaculares que te atraparán y te harán imaginar cómo se vivía en ellas en su mejor época.

Después de tanto caminar conociendo estos maravillosos atractivos, los restaurantes y fondas que se encuentran en el primer cuadro de Huasca te llamarán para que deleites a tu paladar con la deliciosa comida tradicional que te ofrecen. Lo difícil será elegir entre tantas opciones, desde unas quesadillas de hongos o flores, una trucha al horno o hasta un típico paste que podrás acompañar con un naranjete, la cual es una bebida con alcohol de caña, vainilla, miel y naranja.

Te aseguro que un fin de semana en Huasca de Ocampo te hará olvidar por completo la agitada vida que tenemos en la ciudad. Deja que este hermoso Pueblo Mágico te enamore y te haga sentirte orgulloso de vivir en un país tan maravilloso como México.

Autor: Concierge Ana Valeria Rosales

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